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¿Quieres comprar una vivienda o invertir en una propiedad, pero no sabes por dónde empezar con el crédito hipotecario? La duda es común: el proceso puede parecer largo, lleno de trámites y términos técnicos que tienden a confundir. Sin embargo, con la información clara y ordenada, todo se hace más fácil. Descubre aquí los pasos esenciales sobre cómo solicitar un crédito hipotecario, los documentos necesarios y qué costos considerar en este proceso.
Antes de acercarte a un banco o institución financiera, es clave preguntarte: ¿cuánto puedo pagar cada mes sin ahogarme?
Generalmente, las entidades no aceptan que la cuota del crédito supere el 25% al 30% de tus ingresos líquidos. ¡Haz un presupuesto considerando esto y calcula tu margen!
No todos los créditos son iguales. En Chile existen distintas modalidades:
Mutuo hipotecario endosable: el banco puede vender tu crédito a otra institución. Suele ofrecer mejores tasas.
Mutuo hipotecario no endosable: el crédito se mantiene siempre con el banco que lo otorga.
Letras de crédito: aunque son menos comunes hoy, aún están vigentes en algunos bancos.
Cada opción tiene ventajas y desventajas, por lo que conviene cotizar en varias instituciones, evaluar tasas de interés, plazos y seguros asociados.
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Una de las preguntas más frecuentes es: ¿qué documentos necesito para pedir un crédito hipotecario? Aunque cada banco puede tener variaciones, en general se solicitan:
Cédula de identidad vigente.
Certificado de antigüedad laboral o contrato de trabajo.
Últimas liquidaciones de sueldo (generalmente 3).
Certificado de cotizaciones previsionales.
Declaración de renta (si corresponde).
Comprobantes de ingresos adicionales si los tienes.
Antecedentes comerciales (DICOM).
Si eres independiente, deberás acreditar tus ingresos con boletas de honorarios y declaraciones de impuestos.
Cuando ya tienes una preaprobación, la entidad financiera pedirá una tasación de la propiedad para verificar su valor de mercado y un estudio de títulos para asegurar que no tenga problemas legales o de inscripción.
Solicitar un crédito hipotecario no solo implica pagar la cuota mensual. Existen otros gastos a contemplar, entre ellos:
Tasación de la propiedad.
Estudio de títulos.
Gastos notariales y de inscripción en el Conservador de Bienes Raíces.
Seguros obligatorios (desgravamen e incendio, con o sin sismo).
Estos costos pueden representar entre un 2% y 4% del valor del crédito. Es mejor tenerlos en cuenta desde el inicio para evitar sorpresas.
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Superadas todas las etapas, llega la firma de la escritura en notaría. Una vez inscrita la propiedad a tu nombre en el Conversador, el banco libera los fondos y listo, ¡ya puedes mudarte o concretar tu inversión!
No existe un monto universal. Cada banco define su política, pero, como mencionamos antes, se requiere acreditar ingresos líquidos que permitan cubrir la cuota sin superar el 25% - 30% de tu sueldo.
Principalmente ingresos estables, buen historial crediticio y documentos como contrato laboral, liquidaciones de sueldo y antecedentes comerciales.
En Euroinmobiliaria te acompañamos paso a paso: desde la cotización hasta la compra de tu propiedad. Nuestros asesores están listos para orientarte y resolver tus dudas. ¿Necesitas ayuda? ¡Contáctanos!